La electrificación del transporte de pasajeros en México enfrenta retos relacionados con la planeación, infraestructura y distribución de energía, factores que actualmente limitan una adopción más acelerada de autobuses eléctricos en el país.
Durante un encuentro con medios, en el marco de Expo Foro Movilidad 2026, organizada por la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), directivos de Mercedes-Benz Autobuses señalaron que el principal obstáculo para impulsar dicha tecnología no está en la disponibilidad de los vehículos, sino en las condiciones estructurales necesarias para su operación.
En el evento participaron Holger Düerrfeld, CEO de Mercedes-Benz Autobuses; Raúl González, director de Ventas, Postventa y Mercadotecnia de Mercedes-Benz Autobuses; y Carlos García Amandi, director general y vicepresidente de Ventas y Marketing en Daimler Truck Financial Services México, quienes abordaron distintos temas relacionados con el mercado, el financiamiento y el desarrollo de soluciones para el transporte de pasajeros.

“El problema no es tecnológico. El problema es de planeación, de certidumbre, de infraestructura y de la distribución de la energía”, señaló Düerrfeld.
En este contexto, explicaron que el despliegue de sistemas eléctricos requiere una coordinación entre autoridades, operadores y empresas proveedoras de infraestructura energética, especialmente para garantizar que la energía pueda llegar a los patios o terminales donde operan las flotas.
Además, Düerrfeld indicó que el desarrollo de proyectos de electrificación suele requerir el acompañamiento del sector público, ya sea mediante esquemas de apoyo para la infraestructura o mecanismos que permitan detonar las primeras fases de implementación.
Los representantes de la marca también comentaron que la falta de homologación en los sistemas de transporte entre distintas ciudades incrementa la complejidad de los proyectos de electrificación, ya que cada sistema puede requerir configuraciones distintas de vehículos e infraestructura.
Actualmente, el número de autobuses eléctricos en operación en el país sigue siendo reducido. De acuerdo con lo señalado durante el encuentro, alrededor de 170 unidades eléctricas circulan en México, lo que refleja el nivel incipiente de adopción de esta tecnología en el transporte público.
En paralelo, el mercado de autobuses también atraviesa un periodo de ajuste. De acuerdo con el más reciente boletín estadístico de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), las ventas al mayoreo de vehículos de pasaje sumaron 296 unidades en febrero de 2026, una caída de 36.9% frente a las 469 registradas en el mismo mes del año anterior.
Los directivos coincidieron en que avanzar en la modernización del transporte público requerirá una colaboración más estrecha entre autoridades, fabricantes, operadores y esquemas de financiamiento que permitan impulsar proyectos sostenibles en el largo plazo.