El tifón Saudel abrió un nuevo frente de presión para las cadenas de suministro que dependen de los principales puertos de China, particularmente Shanghái y Ningbo, donde las operaciones ya arrastraban retrasos, congestión y modificaciones en los itinerarios marítimos como consecuencia de fenómenos meteorológicos anteriores.
Saudel tocó tierra este viernes 28 de agosto en la provincia oriental de Zhejiang en dos ocasiones, primero alrededor de las 08:05 horas en Taizhou y posteriormente cerca de las 09:10 en Wenzhou. El fenómeno provocó fuertes lluvias, evacuaciones y afectaciones en los sistemas de transporte de la región, entre ellas la suspensión temporal de servicios ferroviarios en Zhejiang y de distintas operaciones de ferris, de acuerdo con información de Reuters.
Para la logística marítima, sin embargo, el impacto adquiere otra dimensión. Saudel no encontró a los puertos chinos operando en condiciones normales, sino a una red que durante agosto había acumulado disrupciones asociadas con una intensa temporada de tifones, particularmente Bavi y Dolphin.
Hapag-Lloyd es, hasta ahora, una de las navieras que ha relacionado de manera directa el deterioro de las operaciones portuarias con Saudel. En su actualización operacional de Asia y Oceanía correspondiente a la semana 35, publicada el 26 de agosto, la compañía informó de mayores tiempos de espera en puertos chinos derivados de la congestión posterior a los tifones Bavi, Dolphin y Saudel, además de anticipar cierres en Shanghái y Ningbo entre el 26 y el 29 de agosto.
La naviera reportó también distintos ajustes en sus itinerarios. Entre ellos aparece el APL Mexico City, que omitiría Ningbo y modificaría su rotación para atender primero Shanghái, mientras otros buques presentaban omisiones de Shanghái o cambios en la secuencia de sus escalas debido al agrupamiento de embarcaciones y la congestión de atraques.
El efecto acumulado de los fenómenos meteorológicos había comenzado a ser visible varias semanas antes. CMA CGM informó el 13 de agosto que, después del paso del tifón Dolphin, los tiempos promedio de espera alcanzaban 10 días en Shanghái, cinco días en Ningbo y tres en Shekou. La situación llevó a la naviera a recomendar temporalmente el uso de Ningbo en lugar de Shanghái para determinados flujos terrestres y a aplicar planes de contingencia en sus servicios.
Entre los ajustes apareció precisamente el servicio MEX 1. CMA CGM informó entonces omisiones de Shanghái por parte de distintos buques, además de cancelaciones de escalas en Xiamen y Shekou y el traslado de mercancías hacia otras navegaciones. La situación muestra cómo la afectación de un puerto no termina necesariamente con la reapertura de las terminales: la acumulación de buques y contenedores puede trasladar los retrasos hacia las siguientes escalas de una rotación.
Una semana después, el 20 de agosto, la naviera continuaba reportando repercusiones por Dolphin. CMA CGM mantenía planes de contingencia que incluían omisiones de Shanghái y Shekou, utilización de Hong Kong y Singapur para conexiones y transferencia de mercancías hacia otros servicios, mientras advertía que los tiempos de espera permanecían elevados, especialmente en Shanghái.
Maersk también había advertido desde mediados de agosto que las condiciones meteorológicas continuaban influyendo sobre las operaciones marítimas en Asia-Pacífico. En su actualización regional del 14 de agosto señaló que la temporada de tifones podía provocar restricciones temporales en puertos, modificaciones de itinerarios y retrasos, por lo que mantenía medidas de contingencia para preservar la continuidad de su red.
El 24 de agosto, apenas unos días antes del impacto de Saudel, Maersk anunció que el Delos Wave 630N omitiría Shanghái debido a condiciones meteorológicas adversas recientes que estaban afectando su programación regional. La decisión buscaba contener los retrasos sobre las escalas posteriores del buque.
La compañía también había anunciado desde principios de agosto ajustes en su servicio Dragon, incluida la modificación de ventanas portuarias en Ningbo, Hong Kong y Yantian con el objetivo de mejorar la confiabilidad de los itinerarios y reducir los efectos de disrupciones meteorológicas y operativas en terminales.
Ocean Network Express (ONE), por su parte, no ha vinculado públicamente con Saudel los cambios recientes identificados en su red, aunque durante agosto también realizó modificaciones entre Shanghái y Ningbo. El 21 de agosto anunció un cambio temporal en su Pacific South 4 (PS4), mediante el cual determinadas navegaciones sustituirían Shanghái por Ningbo entre septiembre, mientras la carga de exportación de Shanghái sería atendida mediante otro servicio.
La exposición para México puede observarse en otra de las rutas de ONE. Su servicio Asia Latin America Express 4 (AX4) mantiene una rotación que conecta Shanghái, Ningbo, Qingdao y Busan con Ensenada, Lázaro Cárdenas y Manzanillo antes de continuar hacia Callao, Posorja y regresar a Asia. Es decir, los dos puertos chinos que enfrentan las mayores presiones meteorológicas y operativas se encuentran directamente integrados con tres puertos mexicanos dentro de esa red semanal.
Esto no significa que todos los embarques procedentes de China hacia México sufrirán automáticamente retrasos por Saudel, ni que las modificaciones anunciadas previamente por las navieras sean consecuencia del nuevo tifón. Pero la sucesión de eventos incrementa el riesgo de que las alteraciones se propaguen a lo largo de las rotaciones mediante cambios de ETA, pérdida de ventanas de atraque, omisiones portuarias, reacomodo de contenedores y conexiones posteriores.
Sin embargo, los precios spot de los fletes marítimos en la ruta Asia-México-Costa Oeste Sudamericana se mantenían por arriba de los siete mil dólares por contendor de 40 pies (FEU) hasta el 24 de agosto pasado, de acuerdo con el índice EAX semanal, de Eternity Group México.
Hasta el cierre de esta información, la revisión de comunicaciones públicas de Maersk, CMA CGM, COSCO Shipping Lines, MSC, Hapag-Lloyd, ONE y Evergreen permitió identificar en Hapag-Lloyd la referencia pública más directa a Saudel. En los sitios y avisos públicos consultados de COSCO, MSC y Evergreen no se localizaron comunicaciones específicas que atribuyeran afectaciones operativas al nuevo tifón, mientras que los documentos encontrados de Maersk, CMA CGM y ONE reflejan principalmente las disrupciones meteorológicas y los ajustes que antecedieron a su llegada.
La distinción resulta importante porque una parte de la presión actualmente observada en la red marítima china no puede atribuirse exclusivamente a Saudel. El nuevo fenómeno se suma a una secuencia que ya había obligado a las navieras a reorganizar escalas y transferir cargas, mientras puertos como Shanghái seguían intentando absorber retrasos acumulados.
La llegada de Saudel también ocurre en un momento particularmente sensible para el comercio internacional. Septiembre suele representar un periodo relevante para los embarques desde China antes de las vacaciones del Día Nacional y la llamada Semana Dorada de octubre, cuando la producción industrial y distintos servicios reducen temporalmente su actividad. Si los retrasos acumulados en Shanghái y Ningbo tardan en disiparse, importadores y operadores logísticos podrían enfrentar una menor predictibilidad en las fechas de salida y llegada durante las próximas semanas.
Así, el principal riesgo logístico del tifón no está solamente en las horas durante las cuales una terminal permanece cerrada. Una interrupción de uno o dos días puede extender sus consecuencias cuando los buques regresan simultáneamente, las terminales deben absorber contenedores acumulados y las navieras buscan recuperar itinerarios mediante cambios de rotación u omisiones de escalas.
Para México, la atención deberá centrarse ahora en la evolución de los servicios transpacíficos que conectan Shanghái y Ningbo con Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Ensenada. Será en las próximas rotaciones donde podrá observarse si el nuevo episodio meteorológico termina absorbido por la red o si Saudel profundiza una cadena de retrasos que ya comenzó a recorrer las rutas marítimas desde Asia.