El robo al autotransporte de carga mantiene patrones definidos: ocurre principalmente en horarios nocturnos, en corredores logísticos estratégicos y bajo esquemas cada vez más organizados.
De acuerdo con Numaris, empresa especializada en monitoreo de flotas que analiza eventos a través de sus centros de seguimiento, el transporte pesado continúa siendo el segmento más afectado. Corredores como el Arco Norte, Puebla–Veracruz y diversas rutas en el Estado de México y la zona centro del país se mantienen entre los puntos de mayor incidencia, de acuerdo con el reporte anual de la empresa.
El documento, respaldado con datos de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), detectó que la franja de mayor riesgo se ubica entre las 19:00 y las 7:00 horas, periodo en el que se concentra el mayor número de eventos registrados.
Uno de los factores determinantes es el tiempo de notificación. Según los datos analizados por la compañía, cuando un incidente se detecta y se atiende dentro de los primeros 30 minutos, la probabilidad de recuperación es considerablemente más alta (con un 99% de efectividad). Sin embargo, cuando el reporte ocurre seis u ocho horas después, las posibilidades se reducen drásticamente.
Además del robo total de unidades, también se presentan eventos como desvíos de ruta, detenciones en puntos no autorizados y extracción ilegal de combustible, situaciones que en algunos casos anteceden a un asalto.
El problema, advierten, no se limita a hechos aislados, sino a operaciones con mayor nivel de coordinación, donde los grupos delictivos identifican horarios, trayectos y vulnerabilidades operativas.
En este escenario de alta incidencia delictiva, las empresas transportistas han optado por reforzar sus esquemas de prevención y monitoreo. De acuerdo con Numaris, una de las estrategias consiste en combinar tecnología de rastreo con protocolos de reacción previamente definidos para reducir los tiempos de respuesta ante cualquier anomalía en ruta.
La firma opera con dos centros de monitoreo que trabajan de forma complementaria: uno enfocado en la detección preventiva de alertas mediante geolocalización, telemetría e inteligencia artificial, y otro orientado a la reacción y acompañamiento en caso de un posible robo.
A través de estos sistemas se generan alertas por desvíos de ruta, detenciones en puntos no autorizados, variaciones en niveles de combustible o comportamientos atípicos de conducción, información que también puede utilizarse para ajustar prácticas operativas dentro de las flotas.
Numaris señala que el monitoreo preventivo y la reacción inmediata se han convertido en herramientas clave para elevar las probabilidades de recuperación y mitigar pérdidas en un entorno donde la inseguridad continúa siendo uno de los principales desafíos para el autotransporte en México.